Vi un panadero que volaba con un edificio de fondo. El edificio se recortaba en un cielo celeste. Si el panadero se salía del encuadre de cemento, mis ojos lo perderían de vista, confundiéndolo con el celeste pleno del cielo. Eso sucedió finalmente.
Así también se me pierde tu voz, cuando le das el vuelo que merece tener, y se confunde con la voz de los animales que se adueñan de la noche salvaje. Se entremezcla tu voz con esos cantos, se indistingue, forma cuerpo con esas estelas sinfónicas, y se hace dueña también ella de la noche. Y al final, tu voz no es ya sino el animal salvaje.
Sólo permanece viejo lo que se mira con ojos de ayer.
sábado, 9 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Dibujos negros
El sol dibuja en sombras el lado oscuro de las personas. En el piso, en
las paredes, como una continuación de la que no pueden desprenderse. Las
figuras negras se estiran y contraen todo el tiempo. Como un enorme corazón que
late vida, se agrandan o se achican, pero siempre están ahí, como la
continuación aplanada de la historia de cada uno.
martes, 22 de enero de 2013
No sé bien qué.
Una mueca de tu perfil,
un revuelo de tu voz,
tal vez un gesto al decir,
o una sentencia al hablar.
Un pelo cayendo en tu frente,
un par de párpados cerrados,
tus manos apretándome la nuca
o el aire que cortás cuando girás.
Una mueca de tu perfil,
un revuelo de tu voz,
tal vez un gesto al decir,
o una sentencia al hablar.
Un pelo cayendo en tu frente,
un par de párpados cerrados,
tus manos apretándome la nuca
o el aire que cortás cuando girás.
Si lo diviso, apenas,
cambio de posición,
cambio de posición,
giro mental, intersección,
desvío necesario,
¿des-concatenación?
Un momento en que el corazón no cabe en el pecho,
un latir que nos desencaja el cuerpo para el costado,
una inmejorabilidad de tiempo y espacio.
Vuelvo a cerrar los ojos,
intento dejar de pensar.
Te miro sin hacer preguntas.
Te escucho respirar.
sábado, 12 de enero de 2013
Abajo puntos blancos,
chiquitos, diminutos,
restos de estrellas
que no iluminan más.
Polvo etéreo,
estrellas fugaces,
que ayer miramos
con ojos niños.
Hoy volamos tan alto, mi amor,
que cada segundo
se ven más pequeños
e insignificantes.
Hoy volamos tan alto, mi amor,
que a vos se te revoltija el pelo
y el aire te eriza los poros.
El amor es aire
pero ¿quién será que sopla?
chiquitos, diminutos,
restos de estrellas
que no iluminan más.
Polvo etéreo,
estrellas fugaces,
que ayer miramos
con ojos niños.
Hoy volamos tan alto, mi amor,
que cada segundo
se ven más pequeños
e insignificantes.
Hoy volamos tan alto, mi amor,
que a vos se te revoltija el pelo
y el aire te eriza los poros.
El amor es aire
pero ¿quién será que sopla?
sábado, 8 de diciembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
Abren.
Parecen con algo atrás de lo verde, además de lo verde.
Cierran.
Abren.
Ahora están lluviosos como un gato en medio de la noche.
Cierran.
Abren.
Ahora son infantiles como una nena que le pregunta a su madre
Cierran.
Abren.
Ahora tienen el contorno irregular del sol.
Cierran.
Abren.
Ahora lo negro se mancha de verde un poco más.
Cierran.
Abren.
Como dos arbustos fosforescentes
no me dejan ver más allá.
Parecen con algo atrás de lo verde, además de lo verde.
Cierran.
Abren.
Ahora están lluviosos como un gato en medio de la noche.
Cierran.
Abren.
Ahora son infantiles como una nena que le pregunta a su madre
Cierran.
Abren.
Ahora tienen el contorno irregular del sol.
Cierran.
Abren.
Ahora lo negro se mancha de verde un poco más.
Cierran.
Abren.
Como dos arbustos fosforescentes
no me dejan ver más allá.
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