Sólo permanece viejo lo que se mira con ojos de ayer.

sábado, 8 de diciembre de 2012

No existen tiempos ni lugares. Sólo el Ser en su intención y a pesar de sus pesares. Y en esa intención, crea siempre su propio espacio, su propio tiempo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

martes, 30 de octubre de 2012

Abren.
Parecen con algo atrás de lo verde, además de lo verde.
Cierran.
Abren.
Ahora están lluviosos como un gato en medio de la noche.
Cierran.
Abren.
Ahora son infantiles como una nena que le pregunta a su madre
Cierran.
Abren.
Ahora tienen el contorno irregular del sol.
Cierran.
Abren.
Ahora lo negro se mancha de verde un poco más.
Cierran.
Abren.
Como dos arbustos fosforescentes
no me dejan ver más allá.


viernes, 5 de octubre de 2012

Puente estilo holandés
cortado por chorro de agua
que viaja dado vuelta:
lo perpendicular al extremo.

Vuelo arremolinado
de alas
destapa hojas
del suelo verde.

Madera anterior
a la madera
delante de azul celeste:
contraste de color.

Un monje era del puente;
ahora se fue.
El puente no parece
sin él.
La fosa común                                                                                                              

En el gran sigilo,                          
no vemos el día                           
somos un juego                           
de dolor y espanto.                      
                                                  
Aquí                                           
no se encadena                            
el tiempo,                                    
se esparce.                                  
                                                  
Ni nuestro velo                            
se destapa.
Para nosotros
es negro el mar

pero
       trémulo
                      el
                         río.

viernes, 17 de agosto de 2012

El heladero no parece verdadero,
la situación a confusión se presta;
con cierres dorados lleva puesta
una negra campera de cuero.

Moviendo manos no es muy ducho
arriba el dulce de leche no es duradero
lo digo, lo sostengo y no exagero
si ya se derritió mucho.

Me dice: "Ah, me olvidé lo esencial"
y saca dos cucharas del cucharero;
me las da en gesto muy canchero
como si fuera tan normal.

Pienso <<este heladero es muy trucho>>
ahora dice: "Te lo vuelco a una tacita, ¿te molesta?";
mientras aterriza el helado de testa
empiezo a comerlo por el cucurucho.


jueves, 28 de junio de 2012

Quiero que esto se quede acá.

Todo este silencio que se me cae de las manos, acá.

Las voces de los cocineros que discuten de fútbol,
la gente caminando con un vidrio pegado en la cara,
este sueño que me empuja contra las maderas de la mesa.

Y este cuerpo que vuelve a temblar.